Observatorio sobre Conflictos Socioambientales y Defensa de Activistas

Información sobre conflictos socioambientales en Jalisco, la defensa de activistas, y las luchas y resistencias por el territorio


‘Sin naturaleza no hay cuerpos y sin cuerpos no puede haber exigencia’: Red de Defensoras de Jalisco

Mujeres de la Red de Defensoras de Jalisco denuncian las condiciones en las que se encuentran actualmente sus territorios en resistencia y la violencia que reciben de poderes fácticos. Demandan que se tome acción inmediata para frenar las amenazas y atender los daños. 

Compañeras de lucha habitantes de Santa Cruz de Las Flores (Tlajomulco), Atoyac, Hostotipaquillo, Ciudad Guzmán, El Salto, Juanacatlán y Tala,  alzaron la voz representando a los elementos de vida: aire, tierra y agua. Y recordando también a los seres vivos del mismo ecosistema que habitamos.

En el marco del 8M la Red de Defensoras de Jalisco como parte de su campaña “Mujeres y Justicia por nuestros cuerpos y Territorios” organizó una rueda de prensa y la elaboración del Altar de la Justicia y la Dignidad el pasado lunes 5 de marzo, en el mercadito Flor de Luna en Santa Tere. Compartieron el panorama de despojo existe en todos los municipios del estado y alrededores. Denunciaron la persistencia extractivista que llaman “agricultura de muerte” y presentaron sus alternativas de acción en resistencia bajo el nombre “política de la esperanza”. Entre las mujeres que conforman esta Red de Defensoras de Jalisco desde el 2015, se encuentran quienes en sus pueblos continúan con sus prácticas agroecológicas, quienes en las ciudades resisten con farmacias vivientes o huertos urbanos y que también traen sus cosechas y productos al mercadito Flor de Luna.

AIRE

El primer pronunciamiento fue de las compañeras de Santa Cruz de las Flores, en defensa del aire, denunciando la contaminación excesiva que ocasionan empresas como Fefermex, Cemex, Pisa, Industrial Park, Grupo Avant Park, Espaco Comcenters, la empresa (ANSA) ó Agroservicios Nacionales (con dos bodegas dentro del Condominio Industrial Santa Cruz), responsable de incendios en abril y junio del 2023, Industria Real, Galvatek, Perfometal (y sus descargas en fuentes subterráneas), Calidra, Disosa (formuladora matriz de compuestos químicos), Ducoragro y CORTEVA Agriscience.

Denuncian también a “los corredores industriales construidos sin consulta, permiso ni consentimiento de los pueblos. Las enormes granjas avícolas y equinas dentro de los pueblos del Antiguo Valle de Xuchitlán, a las inmobiliarias comerciales “Vista Sur”, “Senderos de Monteverde” que venden fraccionamientos desmontando bosques y robando manantiales engañando a personas con la venta de casas sin infraestructura y servicios públicos” según describen en su pronunciamiento este es el contundente cierre.

LLAMADO DE EMERGENCIA DESDE LOS CUERPOS DE LAS MUJERES:

  1. Alto a las empresas que bajo el cobijo de impunidad de un sello como “empresas socialmente responsable”, se asientan y trabajan productos altamente tóxicos para l@s obrer@s y habitantes del Antiguo Valle de Xuchitlán, afectando de manera grave a abuel@s, mujeres, mujeres embarazadas, niñas y niños.
  2. Alto a las empresas Disosa, Fefermex, CEMEX, que arrojan al aire gases, humos partículas por sus chimeneas que nos mantiene enfermos a los pueblos, y cínicamente colocan lonas con leyendas que el humo que sale es “vapor de agua».
  3. Alto a las inmobiliarias habitacionales del comercio voraz que desmonta, arranca capa vegetal, desvía cauces de arroyos, el robo de nuestros manantiales, y el engaño al imaginario colectivo al ofrecer como mercancías nuestro bosque subtropical caducifolio templado y quercus del Cerro de Totoltepec y sin infraestructura de servicios básicos.
  4. Alto a la escalada de camiones de carga pesada, tráiler de doble caja, camiones de transporte de personal, que mantienen sitiado nuestros pueblos, con ruidos enloquecedores, circulan por nuestros caminos que nos comunican, responsables de atropellamientos que han cegado la vida de muchas personas, como el caso de Hugo, ocurrido el martes 16 de enero, en el camino vecinal a Tala, renombrado como circuito metropolitano sur.

«EXIGIMOS JUSTICIA Y RESPETO IRRESTRICTO DE NUESTROS CUERPOS Y VIDAS Y DE LOS SERES VIVOS NO HUMANOS CON QUIENES COMPARTIMOS EL AIRE, AGUA Y TIERRA»

Red de Defensoras de Jalisco

Exigieron:

  1. Nos acogemos y adscribimos a las medidas cautelares de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ).
  2. Se realicen a la brevedad estudios epidemiológicos a la población de Santa Cruz de las Flores.
  3. Análisis que informen de las características físicas, químicas, biológicas y radiológicas del agua de los tres pozos que nos abastecen para conocer la calidad del agua de consumo humano en Santa Cruz de las Flores.
  4. Documentos técnicos que sustenten los cambios de uso de suelo en nuestra cuenca Santa Cruz de las Flores, El Malvaste, Totoltepec, Humedal de “La Playa”.
  5. Estudio de Manifestación de Impacto Ambiental y las autorizaciones correspondientes.
  6. La consulta pública, la difusión y publicación en el Diario Oficial de la Federación.

“POR LA DEFENSA DEL AIRE, EL AGUA, LA TIERRA Y LA VIDA DIGNA DE LAS NIÑAS y NIÑOS, ADOLESCENTES, MUJERES Y HOMBRES DEL ANTIGUO VALLE DE XUCHITLAN”

Red de Defensoras de Jalisco

Las compañeras de Atoyac, Araceli y Coco, compartieron desde su experiencia cotidiana un sentir nostálgico. Araceli como apicultora habló de la devastación que sufre su territorio a causa de los monocultivos como el agave y el aguacate, y cómo se ven reflejadas en el agua contaminada, los cerros deforestados, y las abejas envenenadas: “Es algo muy fuerte, a partir de que las abejas se vayan extinguiendo, lo sabemos, también nosotros nos vamos ir acabando”.

Araceli explicó que existen múltiples complicaciones que les han traído los monocultivos como el desvío de una gran cantidad y uso de agua y al estar contaminada por fertilizantes y agroquímicos, las abejas enferman al polinizar y mueren, los animales como las vacas se enferman al beber esa agua y posiblemente quienes coman la res, también.

Legumbres, maíz y alfalfa se beneficiaban con el riego del agua del “Tanque del Agua Azul” en Atoyac cuando el papá de Doña Coco cultivaba. La gente aprovechaba para su esparcimiento e incluso, comenta ella, recibían a muchos turistas. “Para nosotros fue algo tan hermoso vivir todo esto, y hoy les comparto que tristemente hemos terminado así. Ya no alcanzamos a tomar fotografías pero ahorita ya está totalmente seco, agrietado el lugar, donde estaba este hermoso tanque del agua azul”.

“Es muy triste y vamos avanzando muy rápido. Sabemos de dónde viene todo, cómo viene y pues, si no paramos esto señores, no sé qué va a pasar”

Araceli Paniagua

TIERRA

“También hay una extinción silenciosa, de algo que no supimos cuidar, que fue nuestro y no supimos defender… y se sigue extinguiendo día con día y son las plantas medicinales”, dijo Eva Villanueva de Ciudad Guzmán.

Ella se centró en un llamado a la organización colectiva, al apoyo de las luchas en defensa de los pueblos, señalando que los cambios requieren de acción y que esperanzarse en las soluciones propuestas por quienes están en el poder (instituciones de gobierno o las mismas empresas) es tiempo perdido. En su enfoque como partera dedicada además al rescate de plantas medicinales, compartió: “Se están extinguiendo los hongos, las plantas medicinales silvestres, que tienen un gran potencial y que fueron heredados por nuestras culturas. A lo largo y ancho del país, esto es una constante”. 

Sobre el panorama general de Ciudad Guzmán, al que refirió como “el gigante agroalimentario”, habló de un lago contaminado con metales pesados y sedimentación, a causa de los invernaderos de alrededor, lixiviados contaminantes y deforestación por sobreexplotación inmobiliaria. Eva resaltó además el derecho al medio ambiente sano, a los espacios de esparcimiento como áreas verdes y acceso a medicina natural “plantas medicinales silvestres”.

“Si nosotros no tomamos nuestra salud en nuestras manos, nadie lo va a hacer y no puedo decir que es lucha porque uno se va enamorando”

Eva Villanueva

Compartió sentipensares sobre su ocupación de siembra de farmacias vivientes, la invitación a contribuir al cuidado pensando en los seres no humanos, plantando árboles frutales y flores para los polinizadores, teniendo presente que los animales del bosque, como los venados, bajan en busca de agua a los pueblos porque en sus hábitats ya no tienen las condiciones necesarias para sobrevivir. Eva advirtió del riesgo de pensar exclusivamente en nuestro bienestar al defender el territorio.

Por su parte, Tere Jamaica, del pueblo Anahuaca, municipio de Hostotipaquillo, explicó que el grupo COANZAMEX, filial de GoGold Resources Inc, la minera que actualmente está ensañada con Hostotipaquillo, amenazó de muerte a Tere Jamaica hace un año, por lo que tuvo que migrar a otro municipio. También comparte que deben pagar “cuota” por la pesca, pues el crimen organizado se ha inmiscuido incluso en esta actividad. Pide un alto a las actividades extractivistas, exigiendo a las autoridades que hagan frente.

“Nos dejan muy pocas posibilidades de vida, ya no basta solo con el narco, ya no basta solo con la minería, ahora llegan los agaveros. Ahora ha llegado también a la zona valles la agricultura de la muerte que son los berries y todas esas pasiones de los países extranjeros, de los blancos que se llevan toda nuestra riqueza”

 Tere Jamaica

«Lo que nosotros exigimos desde nuestro poder y nuestro carácter ecofeminista es que las autoridades en su calidad de servidores y servidoras públicas paren los proyectos extractivistas y que en general nos despojan, y apoyen la agricultura para la vida. El rescate de las tradiciones propias de nuestros territorios. Que se destine y aplique para la cultura y la defensa de nuestros territorios», exigió Tere Jamaica. «¡Queremos salud digna! Salud que no venga de intereses particulares. Recuperar nuestra salud, la sabiduría de nuestras ancestras y nuestros ancestros, ¡nosotros no necesitamos a las farmacéuticas, las farmacias las teníamos en nuestras comunidades!».

AGUA

Sofía Atahualpa hizo un pronunciamiento desde la resistencia cotidiana “por una vida digna”. Defensora de El Salto y Juanacatlán, compartió una sabia y dolorosa reflexión para dar cierre a las participaciones.

«Nacimos en El Salto, Juanacatlán, al borde de la ribera del río Santiago, sus arroyos, sus humedales, sus charcas y lagunas, cuerpos de agua que naturalmente daban vida a nuestro territorio. Lugar donde nos arraigamos y desarrollamos nuestra identidad y nuestras vidas. Hoy, el agua, esa composición perfecta de hidrógeno y oxígeno en nuestro territorio no significa que tenga la mezcla para dar la vida. Esta agua dadora de vida se convierte en una herramienta de dominación para quien no puede pagarla. El agua de calidad es para la zona industrial que requiere inocuidad para la producción, en cambio, para quienes habitamos el territorio es agua cargada de arsénico por sobreexplotación de los mantos acuíferos, de coliformes fecales por la infiltración de los cuerpos de agua cargados de contaminantes».

«El agua casi extinta es suplantada por una carga de metales pesados, bacterias, contaminantes diluidos en ella. Nuestro territorio es una zona de sacrificio, un paraíso industrial, un infierno ambiental, vivimos en un estado de sobrevivencia. Despertamos a la madrugada para llenar los tambos que nos ayuden a tener agua durante unos días, si no es que nos despertó antes el mal olor; en competencia constante por ser beneficiarias de la naturaleza atravesadas por el despojo».

«Al río, esa mujer serpiente que nombraban nuestras abuelas, le han quitado el cauce y el caudal, dejándolo sin latidos, lentamente han desaparecido el agua verde que representa la humedad en nuestro territorio. Lo que tristemente pasa a nuestro territorio es algo que padecen nuestros cuerpos, la contaminación ha tocado nuestras casas, nuestras familias imponiendo enfermedad y muerte. Genera un sobreesfuerzo que implica vivir en condiciones de devastación de nuestros ríos, cerros, sueños, aire, flora y fauna«

Sofía Atahualpa

La habitante y defensora del río Santiago continuó: «Los gobiernos e industrias han estado conscientes de la explotación natural-laboral que hacen a nuestras vidas, convirtiendo está forma de vida en una ganancia inmediata para ellos. Nos percibimos llenas de rabia, de fuerza, de urgencia y necesidad por asegurar la no repetición, resistimos cotidianamente el embate. Buscamos, generamos y movilizamos la información como herramienta de defensa, rompemos con la dictadura de la normalidad y apostamos por gritar tan alto que no sea posible que lo que sucede en nuestro espacio no se repita en otras geografías.

«Seguimos levantando la voz, reproduciendo la vida, luchando por una vida digna, por las que hoy nos faltan, por las que se fueron sin querer con un cáncer fulminante, por las madres que enterraron a sus hijas por el daño renal, por las niñas que sufren las enfermedades que generan los disruptores hormonales».

POR UNA VIDA DIGNA

Resonaron así los mensajes que compartieron las defensoras. Llenos de amor por la vida, algunos con rabia, nostalgia, dolor, pero todos con ese amor en común. Resuenan en su cotidiana resistencia e inspiran con la consigna “sin naturaleza no hay cuerpos”, que nos habla, como sus valiosos testimonios, de la vinculación que se niega en la inmediatez de las vidas preconstruidas, aceleradas y enajenadas, pues aún sin saberlo claramente, estas vidas son más que un espejo, un caleidoscopio de las múltiples realidades, entornos, ambientes sometidos.

Esperamos que las palabras de las defensoras sigan resonando, como lo hicieron en su contingente en la marcha del 8M en Guadalajara. Que resuenen sus mensajes y que la red crezca porque como mencionaba Eva Villanueva: “una sola es invisible pero juntas somos invencibles”.

Que las escuchen tan claro que no tengan que decirlo nuevamente. Que resuenen las voces de las mujeres que defienden el aire, la tierra y el agua con ese fuego interno siempre encendido.

  1. Estudiante de Sociología en la Universidad de Guadalajara e integrante del Observatorio sobre Conflictos Socioambientales y Defensa de Activistas. ↩︎


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SOBRE EL OBSERVATORIO

El Observatorio sobre Conflictos Socioambientales y Defensa de Activistas es parte del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUSCH) de la Universidad de Guadalajara.

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